Miércoles, 02 Abril 2025 08:30

Ancap cierra 2024 con pérdidas de US$ 130,2 millones tras tres años de ganancias

Ancap cerró el ejercicio 2024 con un balance negativo de US$ 130,2 millones, según los estados contables recientemente publicados. Este resultado interrumpe una racha de tres años consecutivos de ganancias, siendo 2022 el año más favorable con un superávit de US$ 163 millones.

Las autoridades informaron que el principal factor detrás de este déficit fue el cierre de la refinería de La Teja por trabajos de mantenimiento programados, lo que dejó fuera de operación a la principal planta de refinación del país durante 170 días, casi todo el primer semestre del año. Esta situación obligó a Ancap a importar combustibles ya refinados, generando una pérdida estimada en US$ 115 millones.

Para el exsubsecretario de Industria, Walter Verri, estos resultados eran esperables. "Ocurre cada vez que hay una parada de la refinería. En este caso, la parada fue más larga de lo previsto, por diferentes motivos que no vale la pena analizar, pero lo cierto es que una refinería pequeña como la nuestra, que estaba funcionando muy bien y tuvo que hacer la parada obligada, necesariamente nos llevó a esta situación", explicó.

A las pérdidas derivadas del cierre de La Teja se suman los subsidios al portland y al supergás, que también impactaron negativamente en las finanzas de Ancap. El subsidio al supergás implicó una erogación de US$ 20 millones en 2024. Además, la fijación de precios de venta por debajo de los valores calculados por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) generó pérdidas adicionales: poco más de US$ 7 millones en la nafta súper 95 y casi US$ 41 millones en el supergás. En contraste, el gasoil presentó una brecha positiva de casi US$ 7 millones.

El desempeño financiero de Ancap se conoce en un contexto de debate político sobre la aplicación de la normativa que vincula el precio del combustible en surtidor con el de paridad de importación. Dirigentes de diferentes sectores discuten si esta regulación debería mantenerse o modificarse ante los desafíos económicos y energéticos del país.